sábado, 9 de diciembre de 2017

Centroamérica: Alianza para la Prosperidad y elecciones en Honduras

Para quienes alguna vez se ilusionaron con que los Estados Unidos podían ser un aliado de algún programa político progresista en el Triángulo Norte centroamericano, las elecciones en Honduras han venido a ser un balde agua fría.

Rafael Cuevas Molina/Presidente AUNA-Costa Rica

Estas ilusiones nacieron por la actitud que respecto a Guatemala han mantenido algunas figuras del gobierno norteamericano y la embajada misma, en relación con el trabajo de la CICIG, las manifestaciones de indignados en contra de la impunidad y la corrupción en el Congreso y otros órganos del Estado.

Partiendo de esos antecedentes, se ha llegó a considerar a los Estados Unidos como una especie de aliado que pudiera inclinar la balanza en pos de un cambio que, de alguna forma, contribuyera a desplazar del poder a quienes se han aprovechado durante años del aparato de Estado, y diera paso a “otra cosa”, tal vez una fuerza progresista “sana”, que pusiera coto a tanta podredumbre, y abriera las puertas a formas de organización social por lo menos no tan excluyentes como las que han prevalecido hasta ahora.

Honduras, golpe blando y república bananera

El primer golpe de Estado auspiciado por la United Fruit Company se dio en Honduras en 1912. Hoy, 105 años después, con la modalidad de un golpe blando aunque con otros actores, la historia se repite. Honduras sigue siendo una república bananera, a no ser que el pueblo que está en las calles diga lo contrario.

Luis Hernández Navarro / LA JORNADA

Mucho antes de ser candidato opositor a la presidencia de Honduras, Salvador Nasralla Salum era un personaje ampliamente conocido en su país. Apodado El señor de la televisión, ha sido, por más de 30 años, comentarista deportivo, conductor del certamen de belleza Miss Honduras y presentador de programas de concurso, como Bailando por un sueño.

Nada en su biografía sugiere que sea un hombre de izquierda. Nacido en el seno de una familia acomodada de origen libanés en 1953, estudió ingeniería industrial en la Universidad Católica de Chile, fue gerente de la Pepsi Cola y se casó recientemente con una Miss Honduras, 38 años menor que él.

Honduras: ¿Democracia?, “estado de excepción” y ¿derechos humanos?

Honduras es el epicentro del laboratorio experimental de los Golpes de Estado, inteligencia militar y tortura en América Latina, por ser un espacio geopolítico clave en la estrategia militar por sus contactos con los diferentes puntos geográficos, aéreos, marítimos y territoriales que lo relacionan con los diferentes países del mundo.

Juan Almendares* / Para Con Nuestra América
Desde Tegucigalpa, Honduras

La verdad es y está en el todo histórico y en la relación dialéctica del todo y sus partes.

La democracia real se logra mediante la lucha por la emancipación social y política de un pueblo al construir la verdad histórica, la libertad, la justicia social en unidad con la emancipación de pueblos del mundo frente a la historia de la mentira, racismo, el patriarcado, la violación contra el género, la diversidad sexual, el trauma social, el terror, la tortura, el asesinato y las violaciones de todos los derechos humanos.

Costa Rica rumbo a las elecciones del 2018

En la recta final de las elecciones presidenciales, previstas para celebrarse el primer domingo de febrero del 2018, la sociedad costarricense mira con incertidumbre su futuro y la indecisión (que ronda el 40% de los potenciales votantes, según las últimas encuestas) se apodera de un electorado al que no parece convencerle ninguna de las 13 opciones que le presenta el variopinto arco de partidos inscritos para esta contienda.

Andrés Mora Ramírez / AUNA-Costa Rica

Los candidatos presidenciales  Piza, Castro y Alvarez.
Tres candidatos despuntan en medio del escepticismo: Juan Diego Castro, un abogado penalista que ha hecho carrera en los tribunales de justicia y ganó notoriedad en los últimos años gracias a sus estridentes intervenciones mediáticas reclamando mano dura contra la delincuencia (especialmente en el canal 7, el más poderoso e influyente del país), y que para cumplir las formalidades de ley se presenta por el Partido Independiente Nacional; detrás de Castro aparecen dos representantes del viejo bipartidismo neoliberal: Antonio Álvarez (del Partido Liberación Nacional, alguna vez socialdemócrata) y Rodolfo Piza (del Partido Unidad Social Cristiana).  Sin embargo, de acuerdo con las proyecciones, ninguno de ellos alcanzaría ni siquiera la mitad de los votos necesarios (40%) para vencer en primera ronda.

Guatemala: Mi vida en primaveras

Tal es el título del libro que hace unos meses me envió su autora, mi querida amiga Myrna Torres Rivas. Por diversos motivos, el texto tardó varios meses en llegar a mis manos y confieso que a pesar de mi admiración por ella, su autobiografía me ha sorprendido como nunca imaginé. Sus memorias  simplemente me han parecido  espléndidas.

Carlos Figueroa Ibarra / Especial para Con Nuestra América
Desde Puebla, México

Al tener en mis manos un relato autobiográfico de 523 páginas, pensé que era una extensa relación de acontecimientos personales, recuerdos íntimos y evocaciones de personajes queridos. Me he encontrado con todo ello, pero además con una narrativa de valor histórico y hasta de alcances sociológicos. No cabe duda que el libro de Myrna Torres Rivas, será en el futuro una imprescindible fuente documental.

Myrna nos ofrece un retrato de la Guatemala  bajo la dictadura de Ubico. Nos evoca también la Nicaragua de principios de los cuarenta, con la todavía  fresca memoria del asesinado Sandino; el derrocamiento de la dictadura ubiquista y el inicio de la década revolucionaria; la primavera de los diez años de la revolución guatemalteca; la tragedia de la contrarrevolución de 1954; los años del exilio guatemalteco en México después del derrocamiento de Arbenz.  Finalmente, el impacto de la revolución cubana en México, Guatemala, Nicaragua y Centroamérica entera. En el  libro aparecen personajes, hechos históricos, anécdotas, mencionados con una extraordinaria precisión en fechas y lugares que solamente se explica porque la autobiografía se sustenta en su costumbre de toda la vida de llevar un diario. No en balde en el prólogo del libro, Sergio Ramírez con justicia escribe que las memorias de Myrna están escritas con un “envidiable estilo llano y rico” y que la relación de su vida en realidad es “una historia centroamericana para la posteridad”.

Un México militarizado elige presidente: Meade para que todo siga igual, AMLO por el cambio

México tendrá elecciones presidenciales en julio de 2018 en momentos en que el poder militar doblegó al mando civil con una ley de seguridad interior, y ante un cuadro de situación que incluye el alza de las tasas de interés de EEUU, los escenarios sombríos en torno al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y la inestabilidad política en América Central.

Gerardo Villagrán del Corral / CLAE

Andrés Manuel López Obrador y José Antonio Meade.
Hasta el Financial Times, vocero del capital trasnacional, mostró su preocupación, al señalar que pareciera que México se dirige hacia una tormenta perfecta, además de encontrarse frente a dos candidatos particularmente polémicos. México elige presidente o presidenta, 128 senadores y 500 diputados en julio.

Al frente de las encuestas se encuentra Andrés Manuel López Obrador (AMLO), de 64 años, un líder centroizquierdista y exitoso exalcalde de la Ciudad de México y José Antonio Meade, de 48 años, respaldado oficialmente por el presidente Peña Nieto, quien estuvo al frente de las Relaciones Exteriores, de la Energía y dos veces fungió como secretario de Hacienda.

Argentina: La justicia decapitada

Reducidas las instituciones de la república por el ejercicio caprichoso de los caprichosos niños ricos en el poder que sólo atienden sus negocios, resulta funcional que jueces de pacotilla, personajes de sainete ejerzan el ministerio público con aviesas intenciones, de allí que ruede frecuentemente la testa de la justicia, ante la mirada atónita de la plebe.

Roberto Utrero Guerra / Especial para Con Nuestra América
Desde Mendoza, Argentina

Otra explosión de fuegos de artificio que, multiplicada por la usina mediática que custodia minuto a minuto la subjetividad colectiva, intenta disimular la andanada de cachetazos que sufre cotidianamente la sociedad, desde tarifazos y aumentos de combustibles, recortes jubilatorios, reforma laboral y constante pérdida de derechos, dado que ni la muerte de Santiago Maldonado, la de Rafael Nahuel y la persecución de los mapuches, la prisión de Milagro Sala, ni la pérdida de los 44 tripulantes del ARA San Juan que ni sus propios defensores pueden ocultar tanto descontento ni las manifestaciones masivas, ayer jueves 7 de diciembre, el país despertó con la orden de detención impartida por el juez Claudio Bonadio contra CFK, (cuyos actuales fueros la protegen), Carlos Zannini, Luis D’Elía, Jorge Youssef Kahlil y Fernando Esteche, funcionarios todos de la gestión anterior, sin que exista juicio ni condena.

Argentina: La tragedia del ARA San Juan y los nuevos vientos militaristas

El militarismo es a las Fuerzas Armadas y a la Defensa Nacional,  lo que el clericalismo a la Iglesia y a la fe católica: una perversión, un desvío interesado y de tinte corporativo.

Carlos Romero Sosa / Especial para Con Nuestra América
Desde Buenos Aires, Argentina

La presunción sobre el trágico final de los 44 tripulantes del submarino ARA San Juan y en forma previa  las jornadas de amargura de sus familiares, acompañados por la solidaridad del pueblo todo, desencadenó, como si se abriera otra Caja de Pandora,  aparte de especulaciones de todo tipo y color sobre el accidente, una serie de maliciosos aprovechamientos del mismo destinados a crear en la ciudadanía una suerte de cargo de conciencia colectivo por la situación actual de las Fuerzas Armadas, con la cantinela de que la democracia no supo qué hacer con ellas. Una forma de reivindicar a la dictadura que las ocupó en la guerra sucia, la guerra demencial contra Gran Bretaña y la casi contienda con Chile.

El común denominador del poder: saqueo, Watergate y el caso peruano

¿Cuántos Watergates han existido en el Perú y cuantos seguirán existiendo? ¿Sera la cultura estatal de los EEUU, corporativizada y privatizada, cuna de corrupción, el paradigma a seguir emulando  en la historia que nos depara en el Perú, América Latina y el Caribe?

José Toledo Alcalde / Especial para Con Nuestra América

“No somos neoliberales, lo que tenemos es una economía sana que permite a los peruanos progresar y salir de la pobreza”.
Roque Eduardo Benavides Ganoza, Pres. CONFIEP y Pres. Compañía de Minas Buenaventura S.A.A.

Pareciera que el dicho, “Vale un Perú”, en alusión a su enorme riqueza, sigue vigente. Como vigente sigue la lectura e interpretación del enriquecimiento en clave saqueo. Toneladas de plata y oro fueron salvajemente desmembradas. Catedrales, monasterios, universidades, hospitales, palacios y mansiones de todo calibre fueron construidas con sangre proveniente de uno de los más terroríficos genocidios que la historia de la humanidad conoce. Aquella lógica sangrienta de la empresa colonial se transformó en modus operandi de los operadores políticos y económicos de un sistema caracterizado por su inhumana naturaleza, y todo esto hasta nuestros días.

Venezuela: Entre el combate a la corrupción y reelección presidencial

El caballito de batalla contra la corrupción ha servido para los poderes fácticos de nuestros países, en especial de aquellos con gobierno progresistas, como estrategia para forzar la implosión del sistema político pero, en el caso de Venezuela, también parece servir para afianzar al gobierno de cara a la próxima campaña presidencial.

Aram Aharonian / ALAI

Ya está en plena marcha una campaña bien planificada por los asesores europeos del gobierno, en dos vertientes: una para asegurar la candidatura a la reelección presidencial de Nicolás Maduro y otra contra la corrupción, que muchos ven como una jugada del gobierno para lavarse la cara y eliminar adversarios internos, despejando el camino para las presidenciales del año próximo.

Es más, hay quienes especulan con la posibilidad de que las presidenciales –sin fecha aún- se adelanten para febrero o marzo próximos, para cristalizar la reelección (sin dar tiempo a otros candidatos a compartir escenario), escapando a la crisis económica (en especial la vertiginosa inflación) que en el segundo semestre de 2018 ya sería difícil de dominar.

Latinoamérica: territorio ocupado

Latinoamérica y la zona del Caribe constituyen la reserva “natural” de la geopolítica expansionista de la clase dominante de Estados Unidos. Desde la tristemente célebre Doctrina Monroe, formulada en 1823 (“América para los americanos”…, del Norte), la voracidad del capitalismo estadounidense ha hecho de esta región del planeta su obligado patio trasero.

Marcelo Colussi / Para Con Nuestra América
Desde Ciudad de Guatemala

El rol de las fuerzas armadas de Estados Unidos será mantener la seguridad del mundo para nuestra economía y que se mantenga abierta a nuestro ataque cultural. Con esos objetivos, mataremos una cantidad considerable de gente.
Ralph Peters, Armed Forces Journal, agosto de 2006

En todos los países de esta gran zona geográfica, desde el momento mismo del nacimiento de las aristocracias criollas, el proyecto de nación fue siempre muy débil. Estas oligarquías y “sus” países no nacieron -distintamente a las potencias europeas, o al propio Estados Unidos en tierra americana- al calor de un genuino proyecto de nación sostenible, con vida propia, con vocación expansionista; por el contrario, volcadas desde su génesis a la producción agroexportadora primaria para mercados externos (materias primas con muy poco o ningún valor agregado), su historia está marcada por la dependencia, incluso por el malinchismo. Oligarquías con complejo de inferioridad, buscando siempre por fuera de sus países los puntos de referencia, racistas y discriminadoras con respecto a los pueblos originarios -de los que, claro está, nunca dejaron de valerse para su acumulación como clase explotadora-, toda su historia como segmento social, y por tanto la de los países donde ejercieron su poder, va de la mano de potencias externas (España o Portugal primero, luego Gran Bretaña, y desde la doctrina Monroe en adelante, de Estados Unidos).

América Latina: fin del ciclo progresista

El triunfo derechista en América Latina ciertamente frustra antiguas esperanzas. Lo más grave es que produce un corte histórico que detiene el avance de todas las izquierdas, cuya recuperación puede tardar años.

Juan J. Paz y Miño / Firmas Selectas de Prensa Latina

Abunda la investigación social sobre los gobiernos progresistas en América Latina. El libro de José Natanson, La nueva izquierda (2008), tempranamente estudió el ascenso de Hugo Chávez (1999-2013) en Venezuela (a quien le sucedió Nicolás Maduro, desde 2013); Inácio Lula da Silva (2003-2010, sucedido por Dilma Rousseff, 2011-2016) en Brasil; Néstor Kirchner (2003-2007) y Cristina Fernández (2007-2015) en Argentina; Tabaré Vásquez (2005-2010 y luego desde 2015) en Uruguay; Michelle Bachelet (2006-2010 y luego 2014-2018) en Chile; Evo Morales (desde 2006) en Bolivia, y Rafael Correa en Ecuador (2007-2017).

Sin embargo, Bachelet no debiera incluirse en el grupo porque no siguió las mismas líneas de acción que mantuvieron los otros mandatarios. Pero también han sido identificados en el grupo progresista Manuel Zelaya (2006-2009) en Honduras, Daniel Ortega (desde 2007) en Nicaragua, y Fernando Lugo (2008-2012) en Paraguay.

América Latina y el Caribe: Postales de una región en lucha

Las señales de rechazo a la exclusión social, a la pérdida de derechos, a la violencia, a la dominación extranjera, a la mentira mediática y al patriarcado marcan el rumbo. Los pueblos de la América Latina y el Caribe, luego de siglos de exterminio, despojo y discriminación, reclaman su plena y definitiva independencia.

Javier Tolcachier / ALAI

Poco duró la algarabía clasista en América Latina. La tan mentada “sana alternancia” – en realidad malsana costumbre de control político por parte del poder oligárquico –, aquel publicitado “fin de ciclo progresista “que parecía arrollar el panorama político con victorias sucesivas de la derecha, no tuvo la anunciada continuidad.

La coyuntura adversa, luego del exiguo triunfo de Macri, la forzada elección de Kuczynski y el subsiguiente golpe contra Dilma Rousseff en Brasil – precedidos por sendos golpes en Paraguay y Honduras -lejos de detener la movilización popular, la ha atizado- Esto augura un ciclo de activo compromiso político ciudadano, que podría resolver una de las principales debilidades de los procesos de cambio: el alejamiento de los funcionarios de la base social.

Trump se prepara para “incendiar el Reichstag”

La decisión de Trump solo puede entenderse como una provocación que permita atizar el conflicto en el Medio Oriente, desatar la violencia en la región y, de esa manera, crear una situación de inestabilidad que permita aumentar las ventas de armas y justificar el incremento de la presencia militar estadounidense en los ya devastados países de esa zona del planeta.

Sergio Rodríguez Gelfenstein / Especial para Con Nuestra América
Desde Caracas, Venezuela

“Las cosas podrían desmoronarse rápidamente” si el mundo no sigue los principios democráticos. “Eso es lo que sucedió en la década de 1930 en Alemania, donde a pesar de la democracia de la República de Weimar y siglos de logros culturales y científicos de alto nivel, llegó a dominar Adolfo Hitler”. “El peligro es crecer de forma complaciente. Tenemos que atender a este jardín de la democracia o las cosas podrían desmoronarse rápidamente” “Entonces, ustedes deben prestar atención. Y votar”. Las frases anteriores no provienen de un “trasnochado” militante de la extrema izquierda antifascista, tampoco de un activista social antiglobalización, no se trata de un tenaz luchador por los derechos humanos en algún país del tercer mundo, vale aclarar que estas palabras no hacían referencia a Venezuela, Rusia o Irán: tal vez se sorprendan, pero fueron pronunciadas por Barack Obama en un discurso en el Club Económico de Chicago el pasado martes 5 de diciembre y se  refería a la situación actual de Estados Unidos y al gobierno de Donald Trump, aunque nunca lo mencionó.

sábado, 2 de diciembre de 2017

Honduras: ¿se podía esperar otra cosa?

Es cierto que al principio del escrutinio presidencial en Honduras hubo expectativas, pero es porque nunca aprendemos, porque seguimos creyendo que en algún momento los otros jugarán limpio, lo que significa pura y simplemente atenerse a las reglas del juego.

Rafael Cuevas Molina/Presidente AUNA-Costa Rica

Pero visto en perspectiva, fuera del calor de la contienda, ¿de dónde sacábamos esas esperanzas si todo apunta hacia otro lado, si hasta hemos podido ver la armazón del tinglado en todos sus detalles?

Es recurrente oír ahora, ya subidos en la ola del fraude, las voces que nos remiten al 2009, cuando el golpe de Estado contra Manuel Zelaya. Y es cierto, hay que remontarse al 2009 para comprender lo que está pasando ahora en Honduras; recordar la aclamación del espurio golpista Roberto Micheletti en el Congreso de la República, que lo proclamaba héroe nacional. Y luego seguir con el espectro de la represión y la violencia hasta nuestros días: los campesinos del Bajo Aguán siendo masacrados para que se expandan los cultivos de la palma africana; los periodistas, hasta número de 40, cayendo asesinados como moscas; los ambientalistas perseguidos y también asesinados hasta el increíble número de 117. ¿Y qué decir de aquellos miles de niños, 65,000 (¡65,000!) que partieron solos tratando de llegar a los Estados Unidos para huir de la violencia, del hambre, del desamparo, y que en su mayoría provenían de las barriadas inmundas de San Pedro Sula o de Tegus City (como le dicen eufemísticamente a Tegucigalpa, la capital Hondureña). ¿Y Berta Cáceres, cazada furtivamente en medio de la noche en su casa solitaria. Y su hija, asediada de la misma forma, a punto de muerte hace tan solo dos o tres meses?

Centroamérica: Las democracias malas

¿Qué significa la “democracia” en las condiciones que vive nuestra región? ¿Es ese destino trágico que hoy se dibuja en el horizonte, nuestro único futuro posible? ¿No queda ya lugar para la esperanza, la praxis de la liberación, la solidaridad y la justicia social en Centroamérica?

Andrés Mora Ramírez / AUNA-Costa Rica

En el año 2010, tan solo unos meses después de que se perpetrara el golpe de Estado contra el presidente Manuel Zelaya en Honduras, el sociólogo Edelberto Torres Rivas publicó un artículo en la revista Nueva Sociedad en el que abordó la delicada situación de la democracia en Centroamérica. En su análisis, el intelectual guatemalteco acuñó la categoría de "democracias malas" para caracterizar el devenir de los sistemas políticos y las instituciones democráticas en nuestra región, en el período que va de la firma de los acuerdos de paz de los años 1990 y la llamada época de las transiciones, hasta nuestros días.

Reducida cada vez más al “culto de las formas”, la democracia en nuestra región se ha venido desfigurando y perdiendo su potencial sentido emancipador y ello lleva, en palabras de Torres Rivas, a que se convierta en “una rutina que se desacredita a medida que se ejerce, entre los millones de ciudadanos que habitan el sótano del edificio [social], desinformados y sin interés por lo público, ahogados en una carencia de los bienes que otorgan un mínimo de dignidad a la vida, enfermos, analfabetos, sin trabajo ni protección objetiva por parte del Estado”.

Golpe a Nasralla en Honduras

No deben dejarse vencer, el pueblo hondureño tiene la fuerza, la dignidad, la entereza y el amor para resistir y no permitir que buitres afines a la explotación, a la manipulación y al exterminio, sean quienes los gobiernen.

Ilka Oliva Corado / Para Con Nuestra América
Desde Estados Unidos

El 28 de junio del año 2009, cuando Honduras iniciaba un camino propio, alejada del neoliberalismo y se hermanaba con el progresismo latinoamericano que emergía en Suramérica, el presidente Manuel Zelaya sufre un golpe de Estado. Un golpe de Estado ordenado desde Estados Unidos y ejecutado por la oligarquía, tal como sucedió en Paraguay y en Brasil; llevados a cabo por el Congreso y la Corte Suprema de Justicia.

Buitres afines al poder del capital, dictaduras que se imponen con nuevos modelos operacionales, que tienen el centro de la logística en el Congreso, en la Corte Suprema de Justicia y en el Tribunal Supremo Electoral y; que son manipuladas por los medios de comunicación corporativos que son base para mantener vigente el sistema actual, engañando a la población.

Una enfermiza ansiedad por controlar el poder

Lejos de avanzar, el mundo pareciera caminar hacia atrás; las fuerzas retrógradas de la historia intentan imponer a sangre y fuego una lógica de muerte y destrucción, de hambre y miseria, pero “no hay mal que dure cien años, ni cuerpo que lo resista” como dice el proverbio popular.

Sergio Rodríguez Gelfenstein / Especial para Con Nuestra América
Desde Caracas, Venezuela

La crisis del sistema no solo se manifiesta en términos económicos y financieros que es la cara más visible del problema. La esencia de la sociedad capitalista es la distribución inequitativa de la riqueza y, en esta etapa imperialista, la acumulación concentrada de la misma. Eso se ha ido expresando en años recientes, en los que a pesar de la crisis, las ganancias de una minoría ha aumentado de forma exponencial: en 2014, 85 personas ostentaban la mitad de la riqueza mundial, eso se redujo a 62 en 2016 y a solo 8 este año. Por el contrario, la pobreza y el hambre crecieron en el planeta por primera vez en 15 años. Las cifras son suficientemente elocuentes para expresar el fracaso de este sistema como modelo de prosperidad y buen vivir de sus habitantes sin embargo, se hacen esfuerzos descomunales para seguir sosteniendo una razón que cae hecha pedazos ante las evidencias.